Friday, November 15, 2013

Soneto de amor XVIII (18) Dos Versiones

1.
¿A un día de verano compararte?
Más hermosura y suavidad posees.
Tiembla el brote de mayo bajo el viento
y el estío no dura casi nada.
A veces demasiado brilla el ojo
solar, y otras su tez de oro se apaga;
toda belleza alguna vez declina,
ajada por la suerte o por el tiempo.
Pero eterno será el verano tuyo.
No perderás la gracia, ni la Muerte
se jactará de ensombrecer tus pasos
cuando crezcas en versos inmortales.

    Vivirás mientras alguien vea y sienta
    y esto pueda vivir y te dé vida.

2.
¿Habré de compararte a un día de verano?
Tú eres más templado y más constante;
En mayo el viento arranca los capullos,
Y el plazo del estío es limitado:
Ya el rubio ojo del cielo nos abrasa,
Ya su áurea faz es opacada,
Y todo lo que es bello al fin declina
Por azar o mudanza de Natura;
Mas nunca pasará tu estío eterno
Ni perderás tu herencia de belleza,
Pues no errarás en sombras de la muerte
Si en mis versos eternos sobrevives.
    Mientras hombres alienten, y ojos vean,
    Vivirán mis palabras, y tú en ellas.


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