Thursday, December 5, 2013

Soneto de amor LXXX

Ay, cómo dudo cuando de ti escribo
sabiendo que otro espíritu te alaba
mejor que yo y con tan potente estilo
que es como si con él me amordazara.
Mas como tu caudal, que es noble y ancho,
se deja atravesar por toda vela,
también mi basto y pertinaz balandro,
menor que el suyo, surca tu grandeza.
Si yo con tu somera ayuda floto,
él sabe hollar tu piélago profundo;
o soy un barco náufrago, sin fondo,
y él, uno levantado con orgullo.
Lo peor de que yo encalle y él prosiga
es que mi propio amor sea una ruina.

No comments:

Post a Comment